Lo uno o lo otro
Últimamente me asaltan destellos de los veranos en los que he viajado. Me reporto, versión junio. O más bien, versión semestral. O casi que versión anual. No lo sé. En la última semana, me he preguntado si el dudar tanto sobre escribir o no será una señal de que tal vez no debería de hacerlo. No lo creo. ¿Qué más quedaría de mí si dejara de hacerlo? Es lo único que soy. Por eso no soy nada, porque nunca lo hago. Me creé un Substack. Lo malo es que mis amigos me siguen, así que nunca publico nada. Podría publicar en revistas, en periódicos, pero no lo hago. ¿Será un precio de mi generación el que sabemos hacerlo todo y por eso no hacemos nada? Hoy, estoy triste. El semestre fue... la verdad no lo sé. Fue pasional; eso es claro. Hubo de todo. La felicidad sigue siendo un estado en mi alma. Como siempre, me asusta que deje de serlo. Creo que hubo más lágrimas que risas. Todo por amar de más, echar raíces de más, ser joven de más. La juventud se me terminará pronto y yo seguiré ...

