yearning pt.375
Los últimos momentos entre nosotros fueron tan íntimos pero tan sencillos que ni siquiera pueden ser llamados prohibidos. Fueron secretos, mas no por ser malos sino por ser silenciosos, innombrables, simples acciones que solo llamarían la atención de gente nostálgica. Su mano rozando mi vestido al pasar, mis ojos cerca de encontrarse en los suyos al platicar con alguien más, los dos a punto de coincidir, a punto de saludarnos, después de caminar por horas intentando encontrarnos. Hay algo muy íntimo en el “ casi”, en la cercanía que no termina en choque, en las manos que se rozan pero nunca se tocan. Recuerdo pasar horas intentando hallarlo sin buscarlo, era ponerme a merced del azar y gritarle que lo pusiera a merced mío, pues la casualidad se salía de mi libertad, así que yo no cometía ningún mal. Las veces que tropezábamos igualmente actuábamos casual, como si nuestros corazones no nos gritaran por querer sincronizarse. Nuestras conversaciones eran cotidianas, pero ya no tenía...

